En ocho de cada diez hogares españoles se desperdicia comida. En 2018 se tiraron en las casas 1.339 millones de toneladas de alimentos, un 8,9% más que el año anterior. De esa cantidad, el 84,2% ni siquiera se había cocinado. Es decir, fue directamente de la nevera a la basura. Y lo que es peor: el 16% de los hogares reconoce que lo que tira no está siempre totalmente estropeado. Son los datos que se extraen del informe sobre desperdicio alimentario publicado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación a finales de junio.