Los hay para quemar grasa, para perder peso, para ganar músculo, y hasta los que aseguran ayudar a mejorar la libido y el rendimiento sexual. También podemos encontrar los que favorecen ciertas funciones vitales —como los diuréticos o los laxantes— o los que aportan nutrientes necesarios. Pueden estar elaborados a partir de un solo compuesto —como los de calcio— o de varios de ellos —los multivitamínicos—. Y sus formas también varían: los hay líquidos, sólidos, en polvo o en pastillas y comprimidos. Suplementos o complementos alimenticios (son sinónimos) conforman un mercado en crecimiento a nivel mundial, pero, a pesar de su éxito, muchos profesionales de la salud y la nutrición los desaconsejan.