La tasa Google, uno de los instrumentos con los que Pedro Sánchezquiere cuadrar ingresos si logra gobernar, terminará siendo pagada por el consumidor. El gigante estadounidense Amazon ha anunciado ya que repercutirá a sus clientes a partir de octubre el nuevo impuesto creado en Francia, muy similar al que intentó el Gobierno de Sánchez en la anterior legislatura y que asegura que mantiene para la próxima si el actual presidente en funciones logra ser investido.
"Tras la instauración en Francia de un nuevo impuesto sobre los servicios digitales (...) nos vemos obligados a ajustar las tarifas de nuestras ventas en Amazon.fr", explicó el grupo de distribución norteamericano en un comunicado. Un portavoz de Amazon en España señala a EL MUNDO que, al no estar aún implantada la tasa Google en el mercado nacional, prefiere no comentar qué hará el gigante ante el mismo caso -"ni confirmo ni desmiento que se vaya a actuar como en Francia"-, pero sí señala que la compañía espera que no se creen impuestos unilaterales en plena negociación de un acuerdo internacional en el seno de la OCDE. "La nueva fiscalidad debe decidirse en la OCDE", apunta.
Otras fuentes conocedoras aseguran a este diario que la política de Amazon va a ser idéntica con todos los países europeos que secunden la llamada tasa GAFA (Google, Amazon, Facebook y Apple) francesa y que al igual que el Gobierno español, fija un 3% de tributación sobre el volumen de ventas de estos gigantes tecnológicos en su territorio.
En cuanto a por qué un coloso como Amazon, acusado de pagar pocos impuestos, no asume más tributación y la repercute, la compañía se remite al comunicado de Amazon en Francia. "Dado que operamos en un sector muy competitivo y con escaso margen comercial, y que invertimos de forma masiva en la creación de herramientas y servicios destinados a nuestros clientes y vendedores asociados, no estamos en posición de absorber un impuesto adicional sobre nuestro volumen de ventas en vez de nuestros beneficios", explica la firma en París.