El plástico es uno de los materiales más comunes en todo el mundo en la fabricación de envases para alimentos. Estos puede estar fabricados solo de plástico o formados por una capa de plástico sobre otro material como metal o papel. También hay otra opción: el empleo plástico reciclado, que puede usarse, bajo ciertas condiciones, en contacto con alimentos, tal como admite la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), que es la que se encarga de evaluar la seguridad de este tipo de material en la Unión Europea.