Señales de alarma en la financiación al consumo. Los créditos morosos concedidos por los bancos alcanzaron en junio su nivel más alto de los últimos cinco años, 5.029 millones de euros. Y lo hicieron tras un repunte en el último año del 25%. Así se explica la preocupación del Banco de España, cuyos responsables han mostrado su preocupación en los últimos meses.
"La morosidad está aumentando a tasas de dos dígitos y acelerándose, lo que pone de manifiesto una cierta fragilidad de la demanda de crédito en un contexto macrofinanciero muy benigno", exponía el regulador en su último informe de estabilidad financiera.
Fuentes del sector explican que el repunte de la morosidad se está dando principalmente entre las entidades que dan financiación en puntos de venta —centros comerciales— y no tanto en tarjetas de crédito o en los préstamos preconcedidos de los bancos tradicionales. Además, también se está dando más en rentas bajas, algo que subrayó el regulador en su último informe.
El nivel actual de créditos dudosos de consumo solo fue superado en 2014 y entre 2008 y 2011, según los datos históricos del Banco de España.
Junto a los créditos morosos, también está repuntando el volumen total de crédito al consumo, actualmente en máximos de la última década: 94.946 millones de euros. De forma que la tasa de impagos se sitúa en el 5,3%, máximo desde 2016. En lo peor de la crisis, llegó a alcanzar cerca del 10%.