El consumo saludable impulsa un cambio en el mercado de la alimentación: casi el 50% de las bebidas refrescantes se venden ya sin azúcar (un 48,3%), un tercio de los panes de molde son integrales, mientras que las galletas integrales o dietéticas crecen un 5,5%. "Cada vez hay más concienciación del consumidor hacia la alimentación saludable, por lo que busca el refresco o alimento bajo en azúcar o en sal ", explica Irene Vilà, responsable del Informe Alimentación Saludable 2018 de la EA Business School, elaborado a partir de datos del año pasado y de principios de 2019.