El consumo de alimentos ultraprocesados se ha triplicado en los últimos años en España. Este tipo de preparados -ricos en sal, grasas saturadas y azúcar- suponen el 20,3% del consumo y su ingesta está asociada a un mayor riesgo de padecer enfermedades crónicas que afectan al envejecimiento saludable y a la calidad de vida.