El Tribunal Europeo de Justicia ha confirmado que ya no será necesario presentar las tarjetas de embarque para iniciar una reclamación contra una aerolínea ante retrasos de más de tres horas siempre y cuando el pasajero haya embarcado.
Según el fallo de la sala octava del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, los pasajeros de un vuelo con un retraso de tres horas o más a su llegada y que tengan una reserva confirmada en ese vuelo no pueden ver denegada la compensación reconocida "basándose únicamente en que, cuando presentaron su reclamación dirigida a obtener la compensación, no probaron haberse presentado a la facturación de dicho vuelo, en particular mediante la tarjeta de embarque".