Al ir a comprar un producto, mucha gente se fija en su etiqueta. Ya sea para ver la cantidad de azúcares que tiene, sus calorías o los nutrientes que aportará. Y en multitud de ocasiones encuentran en estas etiquetas que miran minuciosamente unas «E» seguida de un código numérico.
Aunque en primera instancia puedan parecer desconcertante, este indicador –que será algo parecido a E621 o E303, por ejemplo– no es tan extraño: gran parte de los productos que podemos comprar en un supermercado lo llevan. Estas «E», no indican otra cosa más allá que ese alimento tiene en su composición aditivos.