Reducir el consumo de carne roja al 4 por ciento en los menús universitarios, tal y como proponen hacer en Alemania, «son ganas de meterse a regular los vientos y las olas», apunta Antonio Escribano, endocrinólogo catedrático en Nutrición Deportiva y director de Nutrición de la Real Federación Española de Fútbol. Para este especialista, si nos estuviéramos refiriendo a edades inferiores, es decir, a menús escolares de Primaria y Secundaria, «la carne y, en particular la roja, debería mantenerse como un elemento esencial en la dieta infantil debido a que posee, entre otros beneficios, más de un 20% de proteínas de alto valor biológico».