La invasión de Rusia en Ucrania impacta ya en España en el terreno económico y en el bolsillo del consumidor. No solo se encarecen la electricidad y el petróleo, también los precios de los alimentos como el pan, la carne o bebidas como la cerveza. Además, el conflicto es la gota que termina de colmar el vaso con una inflación disparada desde hace meses y que en febrero registró una tasa del 7,4% por unos costes de la electricidad y el gas desbocados desde el segundo semestre del año pasado. Los distribuidores, expertos y asociaciones de consumidores consultados coinciden en que los precios de venta final subirán a la hora de llenar la cesta de la compra. También advierten de que pueden darse casos de escasez de algunos productos puntuales. La propia ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, reconoció el pasado viernes en una entrevista que la falta de algunas materias primas, como el maíz, ya se está traduciendo en mayores precios.