Qué bien sientan las vacaciones: las sesiones de playa y piscina, las rutas al aire libre, las escapadas al pueblo, las sobremesas interminables con familia y amigos, los horarios flexibles, los días largos… Al fin y al cabo, para eso está el verano, para desconectar de la rutina y disfrutar de un merecido descanso. Son días de comidas y cenas fuera de casa, de viajes, de darse algún que otro capricho… y también de gastos imprevistos. Después de 11 meses de trabajo, madrugones y obligaciones, lo cierto es que durante estas semanas estivales se repara bastante menos en los movimientos de la cuenta corriente. Este verano, el gasto medio previsto por los españoles para las vacaciones alcanza los 1.174 euros, apenas 10 euros menos que el año pasado, según el reciente informe del Observatorio Cetelem.