Ante la situación de sequía permanente que sufre España, cada vez se vuelve más necesario hacer un uso correcto y eficiente del agua. Y es que las altas temperaturas están agravando el problema, llegando a provocar que la reserva hídrica descienda cada semana.
Desde los hogares y establecimientos se puede contribuir a paliar este situación. En este sentido, instalar un sencillo reductor de caudal en el grifo ahorra hasta un 42 % de agua, según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), que anima a los consumidores a instalar estos aparatos que pueden reducir el consumo de un hogar hasta 43.000 litros al año.