La cadena alemana de supermercados Lidl ha logrado evitar más de 1.500 toneladas de desperdicio de frutas y verduras en el primer año de implementación de su ‘bolsa antidesperdicio’, según ha informado en un comunicado la compañía.
Estos packs, disponibles para sus clientes por tres euros y con hasta cinco kilos de comida, están compuestos por productos que, aunque son perfectamente comestibles y de buena calidad, no cumplen con los estándares estéticos de venta o provienen de envases que han sufrido algún tipo de desperfecto sin afectar a la calidad del producto.