El uso de envases desechables y utensilios de plástico en nuestras cocinas es una fuente directa de micro y nanoplásticos en los alimentos. Esta es la conclusión a la que han llegado los responsables de un estudio publicado en la revista especializada NPJ Science of Food y que ha analizado más de 100 investigaciones científicas. Abrir una botella de agua, cortar sobre una tabla de material sintético, calentar comida en un envase de plástico o preparar un té de bolsa son algunos de los gestos cotidianos que, según este trabajo, pueden liberar partículas plásticas que acaban en nuestros alimentos, incluso cuando el producto se utiliza de forma correcta. Lo detallamos.