El Banco de España examina las prácticas de financiación de las entidades financieras para comprobar si otorgan créditos de manera responsable, sin inducir a un endeudamiento excesivo a sus clientes. El análisis comprende cualquier tipo de crédito -consumo, preconcedidos, hipotecas, etc.-, tanto cuando otorgan operaciones de manera directa como cuando la firma de los contratos se tramita a través de intermediarios, como podría ser un concesionario o un tercero que trabaje para dicho establecimiento. Los trabajos entraron en sus prioridades de supervisión el pasado año y concluirán en unas semanas.