El verano es la época del año en la que la mayoría de españoles se olvidan por unas semanas de la rutina y la presión del trabajo, ya sea viajando al extranjero o disfrutando del sol, la playa o la montaña en nuestro país. Estos momentos de entrega al ocio absoluto implican también un aumento considerable de nuestros gastos habituales.
Este verano, según diferentes fuentes, como el Observatorio Nacional de Turismo, la OCU o las compañías financieras Oney y Cetelem, el gasto por persona en España ha oscilado entre los 737 y los 1.500 euros. Muchos hogares no pueden hacer frente de golpe a este desembolso y buscan fórmulas para financiar sus vacaciones, como las tarjetas de crédito o los préstamos personales.