Con motivo del Día Mundial de la Alimentación, que se celebra cada 16 de octubre, organismos internacionales como la FAO recuerdan que la alimentación del futuro debe ser capaz de alimentar a toda la población sin agotar los recursos naturales del planeta.
Consumir de forma sostenible implica elegir alimentos que satisfagan nuestras necesidades nutricionales actuales sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para alimentarse. Esto supone considerar no solo el precio o las preferencias personales, sino también el impacto ambiental, social y económico de los alimentos que consumimos.