Los encuestados arreglarían sus aparatos si fuera más fácil encontrar talleres de reparación y estarían dispuestos a gastarse hasta una cuarta parte de lo que valen. Actualmente, más de la mitad de las averías se quedan sin reparar y muchos de esos productos se desechan, lo que es insostenible.
Un problema económico y ambiental
Los recursos terrestres son limitados y no podemos seguir consumiéndolos indefinidamente. Tirar a la basura productos a los pocos años de vida solo porque tengan alguna pequeña avería no es sostenible ni medioambiental ni económicamente; habría que repararlos o intentarlo al menos. Pero ¿llevamos nuestros aparatos a arreglar o los desechamos si fallan?, ¿qué nos podría motivar a repararlos?