Los médicos de familia advierten del riesgo de "banalizar" el uso de los fármacos para adelgazar en adolescentes

Fecha: 
16/10/2026

La Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) advierte este viernes "del riesgo de banalizar" los tratamientos farmacológicos para adelgazar en adolescentes y que medicamentos tan conocidos como Ozempic se conviertan en "la principal respuesta sanitaria" en esta franja de edad.

La sociedad científica recuerda que la obesidad es una enfermedad crónica y multifactorial y no puede explicarse solo por la alimentación o la falta de ejercicio. En ella intervienen factores genéticos, ambientales, psicológicos y sociales, junto con aspectos como el sueño, la regulación del apetito y las condiciones de vida.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha publicado recientemente sus primeras directrices para el abordaje integral de la obesidad infantil y adolescente. No recomienda fármacos para perder peso en menores de 10 años y contempla su posible uso en adolescentes de 10 a 19 años, con medicamentos aprobado, solo cuando previamente un programa de estilo de vida multimodal supervisado no haya logrado los resultados deseados, señala la sociedad.

Situación clínica

Antes de valorar un tratamiento es necesario realizar una evaluación individualizada, tener en cuenta el desarrollo y la situación clínica del adolescente, valorar los posibles beneficios y riesgos y establecer un seguimiento, subrayan los médicos. Las intervenciones sobre alimentación, actividad física y conducta deben formar parte del plan terapéutico, "no quedar relegadas frente a la opción farmacológica".

Idoia Jiménez, coordinadora del grupo de trabajo de Atención al Adolescente de la semFYC, señala que la sociedad "de la inmediatez, muy influenciada por las redes sociales, donde presentan imágenes de cuerpos perfectos junto a las promesas de soluciones milagro, hace que los adolescentes busquen formas rápidas para perder peso y poder encajar. Esto incluye el consumo de medicinas adelgazantes, la adopción de dietas extremas, e incluso, en algunos casos, con riesgo elevado de Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA)".

Los fármacos

"El éxito de un tratamiento en la adolescencia debe medirse en términos de salud metabólica, conservar músculo, permitir un crecimiento normal, desarrollar una relación sana con los alimentos y conseguir que la juventud se pueda vivir sin sentirse estigmatizada por el peso o la imagen corporal", apunta Jiménez.

Los fármacos pueden tener un papel cuando existe una indicación clínica, pero deben formar parte de un abordaje integral. "Su éxito real en el sector infanto-juvenil radica en acompañar el fármaco con apoyo psicológico y cambios de estilo de vida", añade la especialista de familia.

La popularidad de los tratamientos farmacológicos "puede contribuir a transmitir la idea de que modificar el peso es una cuestión sencilla, desvinculada de una valoración clínica y de las necesidades de salud de cada adolescente", apunta la semFYC. Defiende que su financiación se valore "en casos clínicamente justificados, con criterios claros y supervisión médica".

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